Ya no necesitaba azúcar

aceptacio

El miércoles 3 de octubre mi asesor Morten Blomhøj me invitó a formar parte de la tripulación que zarparía el viernes 5 de octubre en una embarcación del museo de las naves vikingas de Roskilde. El motivo del viaje era agasajar a la Dr. Gloria Stillman que se encuentra de visita en nuestro departamento el IMFUFA, y que en la segunda mitad de octubre regresará a Australia. Según Morten no se puede ir sin vivir la experiencia vikinga.

Llegó el viernes y era ideal para esa actividad marítima, había un cielo despejado y sol. Sin embargo cuando me encontré a Morten en el pasillo venía con cara de preocupado-agüitado. Su esposa le acababa de llamar para pedirle ayuda porque se había inundado el sótano de su casa. Sin nuestro capitán (y además el que iba a pagar) el viaje se canceló. Ya no me quedó más que pedirle los documentos firmados que tengo que enviar al IPN para mi primer reporte semestral de actividades. Me entregó los que había firmado él y me dijo que Mogens Niss tenía algunos comentarios sobre el documento que debía firmar. Inmediatamente fui con Mogens y me pidió que lo habláramos después del lunch, que eran sólo unos pequeños detalles.

En el lunch Mogens Niss sugirió que como se había cancelado nuestra excursión, a lo mejor podíamos ir a navegar al sótano de Morten.

El documento que tiene que firmar Mogens Niss es una constancia de que estoy oficialmente inscrito en la Universidad de Roskilde (RUC) como estudiante de Doctorado; cosa que aunque parezca increíble no había sucedido después de 5 meses desde mi llegada a RUC. Pura ineptitud burocrática.

Mogens fue al grano y me dijo que no podía firmar la constancia porque lo que ahí se decía (que estaba oficialmente inscrito) no era verdad y que él se podría meter en problemas; pero también me dijo que mi situación no podía seguir así y que por lo tanto había hablado con el Vicerrector de RUC, que es su amigo, para pedirle una solución inmediata. Mogens estaba muy confiado en que después de esa acción todo se arreglaría muy pronto. Me pidió que esperara para enviar los documentos al IPN. Terminé nuestra charla invitándolo a participar en nuestro podcast de matemática educativa (a lo cual aceptó); y él cerró preguntándome si conocía a Ruth Rodríguez, una colega mexicana que va a defender su tesis de Doctorado en Grenoble, Francia y donde Mogens participará como oponente. Buena onda Don Mogens Niss.

Así, regresé pateando un bote a mi cubículo sin paseo vikingo ni documentos para el Poli. Entonces decidí animarme con un poco de sol y azúcar, y fui a comprarme un pan danés a la cafetería de RUC pero al llegar al lugar vino otra desilusión: no me acordaba que los viernes cierran temprano. Regresé y tomé rumbo hacia una pequeña tienda que hay por la estación de tren Trekroner para conseguir mi dosis de azúcar.

De regreso y antes de entrar al IMFUFA, Elin Emborg, la secretaria de Mogens Niss, abrió la ventana de su oficina para darme una noticia fabulosa. Le habían llamado de la administración central de RUC disculpándose por el retardo en el proceso (Elin estuvo intentando estos 5 meses arreglar mi situación), y diciéndole que todo había sido un error. Al parecer el vicerrector los llamó directamente y les jaló el mecate. Le dije a Elin que parecia una solución muy al estilo mexicano: había que hablar con “el de arriba” para echar andar la maquinaria.

Pero esta no era la mejor parte de la noticia. Al preguntarle a Elin cómo había quedado mi situación económica con RUC (porque hace tiempo ella me había dicho que Mogens estaba tratando de conseguirme un descuento con la “colegiatura” que tengo que pagar a RUC), ¡me dijo que no tendría que pagar nada de mi bolsa! ¡RUC se había conformado con el pago parcial que les hace la Unión Europea! Eso significa que puedo usar el dinero que recibo de mi beca para lo que originalmente estaba planeado: para mis gastos de vida en Dinamarca.

Ya no necesitaba azúcar. Los billetes suben más el ánimo que la glucosa. De repente se esfumaron preocupaciones y aparecieron nuevas esperanzas y proyectos. Luego, luego le platiqué a Javier Lezama quien ha seguido y apoyado incondicionalmente mi proyecto. Ahora quiero escuchar la reacción de Idania, esa reacción que tiene cuando escucha cosas que la emocionan.

Mario Sánchez Aguilar

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3 Respuestas a “Ya no necesitaba azúcar

  1. ¡Que magnifica noticia! Estoy feliz, por ti, y por tu familia. Te lo mereces. Que Dios te bendiga a tí y a toda la gente que tuvo que ver en esta decisión.

  2. hola primo realmente está mu interesante tu blog he aprendido mucho de tus experiencias

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