Ayer en la tarde-noche estuve conviviendo un rato con Per. Me invitó a que nos echáramos una botanita que él preparó:
Botana 1: Papas y coliflor cocidas, con semillas de girasol pan tostado y aceite de oliva;
Botana 2: Espárragos y espinacas cocidas, con huevos cocidos, pimienta y creo que también le agregó aceite de oliva.
Lo anterior acompañado con un pan integral típico de por acá y salami. Yo sé que se oye medio raro, pero la verdad estuvo muy rico (ver foto).
Después de comer salimos a caminar por el barrio, y aproveché para que me sacara una foto.
Al regresar de la caminata, me invitó (a manera de cena), un platillo típico danés que dice que sólo se acostumbra comer en esta época del año: el Koldskål, que es como un yoghurt ligero que acompañas con cachos-moronas de pan tostado (como si fueran Korn flakes) y con hojas de una planta que no conocía, el ruibarbo.
Durante la cena platicamos. Siempre que platico con Per, aprovecho para preguntarle cosas sobre la vida y sociedad danesa. En nuestra plática saqué el tema de cómo, ha mi llegada a Dinamarca, había enviado unos once mensajes a diferentes personas que ofrecían cuartos para rentar, y que sólo él me había contestado. La explicación de Per para tal situación fue simple, pero sorprendente para mí: Racismo.
Per asegura que hay racismo y xenofobia en Dinamarca, sobre todo a partir de la guerra en Irak. Deben saber que Dinamarca envió soldados a Irak, y después de lo que sucedió en Londres y Madrid, los daneses pusieron sus barbas a remojar. El actual gobierno danés entonces endureció sus políticas migratorias y la gente (no todos) ven con recelo a los extranjeros. Particularmente a los musulmanes. Yo he confirmado mucho de lo que me dice Per leyendo al respecto y por supuesto, viviéndolo.
Yo le comente a Per que sí he percibido que algunas personas evitan, por ejemplo, sentarte contigo en el tren. También agregué que pensaba que la tolerancia hacia el inmigrante guarda una relación con el nivel educativo de las personas, porque por ejemplo en la Universidad de Roskilde, no he sentido esas vibras para nada.
El día de hoy amanecí con las palabras de Per muy frescas en mi cabeza. Como hoy es un día nacional de descanso en Dinamarca (Store Bededag o Día General de Oración; algo relacionado con el Cristianismo), decidí tomarme el día y buscar datos relacionados con los comentarios de Per.
Primero busqué artículos sobre el racismo en Dinamarca, y después estadísticas oficiales sobre las minorías. Bueno, descubrí que los mexicanos somos una minoría entre las minorías: De 5,427,459 habitantes que tiene Dinamarca, 584 somos mexicanos, es decir, el 0.0107% de la población total, aproximadamente. De esos mexicanos, sólo 151 estamos en Copenhague.
También descubrí que hay tiendas de empresarios mexicanos en Copenhague, que importan alimentos y artesanías mexicanas. Ya las visitaré.
Siguiendo con mi búsqueda de lo mexicano en Dinamarca, felizmente descubrí que puedo acceder a varias estaciones de radio mexicanas a través de internet: Radio Ranchito de Michoacán, Radio Universidad de Guadalajara, La Mexicana de Sinaloa, Videorola de Guadalajara (TV), La XEW del D.F., Canal Once del IPN (TV), etc. Ahorita por ejemplo estoy escuchando el noticiero de Carmen Aristegui.
Este hallazgo me alegró el día. Sentí como si a Robinson Crusoe le hubieran dado un radio.
Mario




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