Taches y palomitas

Que soba les pusieron a los mexicanos que concursaron en la pasada entrega de los premios Oscar. Eso les pasa por jugar un juego de gringos, donde se premian entre gringos, usando criterios gringos…

Bueno, como no tengo capacidad, ni tiempo, ni interés de ser crítico de cine, mejor cambio de tema.

Este mes va a ser muy pesado para mí (ver agenda en la página de inicio). Lo único que me anima es que voy a ir a Guadalajara a ver a mi familia y a mis amigos.

Amigos. Dicen por ahí que los amigos se cuentan con los dedos de la mano (frase sangrona pa’ decir que hay muy pocos amigos verdaderos). Recordé esta frase durante los últimos días, en que han sucedido revelaciones muy interesantes en cuanto a la gente que me rodea.

He descubierto con agrado la amistad sincera de personas. Gente que está lejos, otros que están más cerca, llamadas lejanas, acciones generosas, apoyo, más apoyo, saludos…Que bien te hacen sentir…Gracias.

But on the other hand, he recibido sorpresas desagradables de ni quien ni me lo esperaba. Gente a la que le has tomado cariño a lo largo del tiempo y, de repente, atando cabos, haciendo cuentas, te das cuenta de que es la mano que mece la cuna.

Una amiga, de quien guardo un grato recuerdo, me explicó hace algunos años, un esquema que utiliza para clasificar a la gente que la rodea: Consiste en un punto central (que es ella), circundado por varias circunferencias de diferentes radios. Cuando una nueva persona entra en su vida, la coloca en los circuitos más alejados del punto central, y conforme los va conociendo más, tienen la oportunidad de ‘avanzar’ a los círculos más pequeños o alejarse más, dependiendo de sus actos y cualidades. En ese entonces ella me decía que yo estaba muy cerca del núcleo. Ahora yo creo que ni en el diagrama aparezco…

Yo también tengo un mecanismo de clasificación, aunque menos geométrico. Nomás es una lista imaginaria. Ahí voy apuntando a la gente que conozco, y cuando llega el momento de emitir un juicio con base en sus acciones, les pongo una palomita o un tache. Algunos están en standby.

Tristemente, justo antes de mi partida a DK, he colocado unos taches donde nunca pensé, y donde no hubiera querido ponerlos. En otros casos realmente dolorosos para mí, tuve que sustituir palomitas por taches. Que pena.

Seguramente yo estoy con doble tache en más de una lista…

El Mario

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5 Respuestas a “Taches y palomitas

  1. …a que Mario tan sensible { (Del lat. sensibĭlis). adj. Dicho de una persona: Que se deja llevar fácilmente del sentimiento.}, porque tus taches y palomas no creo que te hagan sentir bien, sino todo lo contrario. Es mejor tomarlo como una “sol lait” de un golpe y desprevenidito: sólo piensa que no todo lo que brilla es oro.

    He pensado que todo viene a caer por su propio peso, en nuestra vida no somos ni más ni menos de lo que reflejamos, por consiguiente, no te deprimas por un desencanto, pues las cosas no son negras o blancas a veces podemos ser grises, es decir, normalmente solemos pasar por etapas de desesperación en que cometemos errores con gran frecuencia y mucha facilidad. Piensa que todos la cajeteamos de vez en cuando pero cuando (claro que hay de cajeteos a cajeteos) pero si vives amarrado a eso nunca podrás ver a las personas a los ojos como antes lo hacías y como dice el gran divo de cd. Juárez ¿pero que necesidad?… acaso serás más feliz?

    Síntesis de mi elocubración; vive y olvida, o mejor dicho vive sin mirar lo perverso de tus amigos, será mejorcito que veas lo positivo de ellos… es posible que un día te saquen de una, y si no, por lo menos tienes un buen recuerdo, yo creo que la teoría budista de que todo lo que haces se te regresa se cumple.

    Finalmente, me preocupa que el innombrable esté sin marca, pero más me deprime que el tlacuache esté palomiado.

    pd. esta respuesta no es para defender a alguien sino para todo lo contrario

  2. Mario Sánchez Aguilar

    dr. Bichito,

    Afortunadamente no compartimos la misma filosofía de vida: Yo me doy el lujo de envenenar mi alma, escupir al suelo, guardar rencor y tomar venganza cuando se me da la gana y cuando la situación lo amerita. No soy de los que pone la otra mejilla…

    Por otro lado, deprimido lo que se dice deprimido pues no estoy, es más, ni el hambre ni el apetito sexual se me han ido. No es la primera ni la última vez que pongo (o me ponen) un tache.

    Coincido contigo, en que todos nos equivocamos frecuentemente, pero existen actos que caen en la categoría de chingaderas, que provocan que mi concepción de la persona cambie. Lo bueno es que en esos casos (y en otros) la hipocresía se me da, y cuando es necesario, puedo seguir conviviendo con ese tipo de gente.

    Bueno de todos modos te agradezco que te hayas tomado el tiempo de participar en esta disertación filosófica. Se ve que no tienes nada que hacer.

    P.D No se dice elocobración, se dice elucubración (del latín elucubratĭo)

  3. Podría seguir. .. pero es posible que de un momento a otro me partas la mandarina por lo que sólo termino esta intervención diciendo:date un entre con la persona y al calor de unos guamazos quizá se te baje lo enchilado.

  4. Mario Sánchez Aguilar

    Que mas quisiera yo…

  5. Hola Mario, soy Allan Takeshi. En verdad siento que las cosas no se dieran como tu esperabas, eres una persona muy valiosa en todos sentidos, con una gran capacidad y un brillante futuro.

    Yo sé que aunque no me consideras tu amigo (porque no lo soy), hay muchas cosas que en lo personal tengo que agradecerte. Sin embargo te puedo decir que la llave del éxito está en encontrar la forma de no dejarse vencer.

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