
Este escrito es la continuación de una entrada de blog que escribí hace diez años en la que reflexiono sobre mi primera década laborando en el Instituto Politécnico Nacional de México (IPN). En este escrito utilizo la misma estructura de esa entrada de blog —(1) mirando al pasado y (2) imaginando el futuro— para reflexionar sobre mi segunda década laboral en el IPN.
MIRANDO AL PASADO
Para «mirar al pasado» he tomado como referencia la sección Imaginando el futuro de la anterior entrada de blog. En términos generales, las cosas que me imaginé para mi futuro profesional hace diez años, se cumplieron —me siento muy afortunado al respecto. Algunas de esas cosas se cumplieron un poco después de lo que imaginaba o solo parcialmente, pero hubo otras que se cumplieron de manera sobrada: he estado más activo en el contexto internacional de mi disciplina, he presenciado el crecimiento académico y personal de varios de mis estudiantes, fui promovido al nivel II del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), tuve la oportunidad de servir como Coordinador Académico del Departamento donde trabajo, he contribuido a crear nuevas revistas y eventos académicos, y quizá lo más importante: sigo sintiendo pasión por mi trabajo como investigador en educación matemática 🙂
No obstante, el crédito de esos logros es solo parcialmente mío. Lo que he logrado en el plano profesional durante la última década se lo debo en gran medida al apoyo institucional que tengo por parte del IPN. Dicho apoyo me permite dedicar tiempo y recursos a la investigación educativa, viajar, y establecer colaboraciones académicas con distintas personas e instituciones.
IMAGINANDO EL FUTURO
Me imagino con algunos achaques, pero con la salud suficiente para laborar de manera productiva otra década en el IPN. Me proyecto impartiendo docencia y formando recursos humanos, pero tratando de evitar algún cargo administrativo.
Me supongo activo en la escena internacional de mi disciplina (publicando en editoriales y revistas reconocidas, manteniendo colaboraciones internacionales). No obstante, me vislumbro siendo mucho más selectivo respecto a los proyectos y viajes académicos en los que acepto involucrarme.
Me supongo dedicando tiempo a la consolidación de los proyectos académicos que he ayudado a fundar (como las revistas IRME y REMED, así como la Editorial y el Congreso SOMIDEM) e iniciando nuevos proyectos académicos.
Quiero pensar que en la próxima década seré promovido al nivel III del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores.
Finalmente, espero mantener durante la próxima década la pasión que siento por la investigación en educación matemática ♥️
Deja tu comentario